Las aerolíneas perdieron alrededor de US$1.700 millones de ingresos como resultado del caos provocado por la erupción del volcán islandés.
Durante seis días no hubo aviones en el cielo en varios países.
La cifra fue calculada por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), quien señaló que en su punto máximo la crisis afectó a casi un tercio de los vuelos mundiales.
Se estima que el caos aéreo perjudicó a 1.200.000 pasajeros por día.
Este martes por la noche empezaron a llegar vuelos al Reino Unido, el país que más sintió la crisis por su situación geográfica, luego de que el espacio aéreo estuviera cerrado por seis días.
La decisión de reabrir los cielos se tomó luego de que diversas pruebas de seguridad comprobaran que los motores de los aviones funcionan bien en áreas con baja densidad de cenizas.
Otro estudio, realizado por el Centro de Investigaciones de Economía y Negocios y encargado por el sitio de internet comparativo de precios Kelkoo, estima que la interrupción de los vuelos a lo largo de estos seis días le costó a las aerolíneas US$1.450 millones.
El director general de la Cámara de Comercio Británica le dijo a la BBC que el costo de la crisis para la economía británica fue de unos 100 millones de libras (US$153 millones) al día.