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Errores comunes al querer bajar de peso

Si sientes que has estado tratando de adelgazar por semanas, meses e incluso años y no ocurre nada, te entendemos: la lucha es real y la frustración lo es aún más. Pero antes de que decidas rendirte, debes evaluar lo que estás haciendo en tu rutina de alimentación y ejercicio, y checar que no estés cometiendo algunos de los errores más comunes sin darte cuenta.

Decirle no al gluten

Si no sufres de una enfermedad celíaca, entonces eliminar el  gluten, el cual se encuentra en los carbohidratos como la pasta, el pan y las galletas, no es la mejor opción para la pérdida de peso.

Esto es un poco difícil de comprender, ya que el entorno te ha hecho  creer que eliminar alimentos con gluten  contribuye a la pérdida de peso. Pero si bien seguir una dieta libre de gluten puede ayudarte a deshacerte de unas cuantas libras al principio,  no es una opción sostenible para mantener el peso.

De hecho seguir un régimen alimenticio sin gluten puede ponerte en riesgo de sufrir deficiencias nutricionales, tales como los ácidos grasos omega 3, vitaminas B y fibra.

En lugar de eliminar el gluten, haz de los granos enteros una parte esencial de tu plan de alimentación y reduce los carbohidratos refinados, como cereales, pan blanco y pasta blanca.

Eliminar el alcohol

Al igual que el juramento del gluten, eliminar el consumo de alcohol por completo, como estrategia para para perder peso, es un error. Cuando más te impongas restricciones absolutas en tu rutina alimenticia, más probable entonces de que te sientas restringido.

Y entonces, cuando te des un gusto, por ejemplo, tomar una copa de vino, es más probable que te descarriles por completo del camino hacia la pérdida de peso.

Ciertamente, el alcohol está lleno de calorías vacías, pero no se puede negar que para muchas personas forma parte de sus actividades sociales. Por lo tanto, si ya sigues una dieta baja en calorías, debes dejar suficiente espacio para tomar una o dos copas de vino a la semana.

La prohibición de la bebida es especialmente mala si planeas reintroducirla en tu dieta una vez que alcances tu meta de pérdida de peso. Eso es porque estás creando hábitos temporales en lugar de cambios de estilo de vida.

Reformular tus hábitos diarios, como por ejemplo los bocadillos que comes, cuánto te mueves y las comidas que llenan tu plato, son las cosas que realmente te ayudaran a perder más peso y a mantenerte en línea.

Concentrarse sólo en cardio

Si estás buscando eliminar unos cuantos kilitos, es hora de alejarse de la rueda de hámster. Centrarse únicamente en cardio para quemar la grasa es un gran error que muchos cometen. Efectivamente el ejercicio de bombeo de corazón acelera la velocidad con la que se elimina la grasa, pero esto sólo lo hace por el tiempo que se está en la máquina.

En lugar de esto, debes concentrar tus  esfuerzos de ejercicio en el levantamiento de pesas y el entrenamiento de resistencia, adicional al  cardio. Cuando aumentas masa muscular, aumentas  tu tasa metabólica y te preparas para un mejor futuro.

Las mujeres pierden masa muscular de forma natural a medida que envejecen, ralentizando su metabolismo. Por lo tanto, cuanto más mantengas tu masa muscular, menos probabilidad tendrás de aumentar de peso.

Mientras que el cardio es una parte importante de cualquier plan de entrenamiento, recuerda que no es la única, así que dedica  tiempo al entrenamiento a través de levantamiento de pesas, natación, ejercicios con barras, e incluso yoga.

Comer sustitutos bajos en grasa o bajos en azúcar

Cambiar a un producto bajo en grasa o bajo en azúcar, en un esfuerzo por ahorrar calorías, tendría sentido, pero los estudios indican que comer estos productos podría resultar en  un consumo mayor de calorías en general.

Esto es porque estos alimentos, por lo general, carecen de fibra y proteínas que te mantienen lleno por más tiempo. Aunque es fácil ser tentado por las afirmaciones de “bajo contenido de azúcar” y “bajo en grasa”, comer porciones más pequeñas de los alimentos “completos” puede resultar más satisfactorio.

Por ejemplo,  comer un par de piezas de chocolate negro de cacao de 60 por ciento, en lugar de 10 chocolates sin azúcar. Comer las cosas buenas (incluso en una cantidad menor) activa al cerebro para reconocer que este tratamiento fue satisfactorio, te da la sensación de estar lleno y te deja con energía.

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